lunes, 7 de marzo de 2016

Una Institución al Servicio de la Comunidad

El Centro Cristiano Esperanza ha venido llevando adelante una gran cantidad de actividades en la ciudad, con la finalidad de bendecir a la comunidad y especialmente a las familias de la comarca. Buscando transmitir un mensaje esperanzador a los vecinos.

En lo que va del año el Centro Cristiano Esperanza (CCE) viene organizando un sin fin de actividades con la finalidad de seguir bendiciendo la ciudad y a sus familias. Por ello ha llevado adelante actividades como, la jornada denominada “Impacto Kids” que consistió en el acondicionamiento del sector de juegos del Barrio 915 viviendas, pero quienes dieron la muestra de amor a los vecinos y chicos del barrio, fueron los niños juntos a sus maestras. 









También los adolescentes del CCE estuvieron limpiando los jardines del Ministerio de Economía y zonas aledañas continuando con la firme decisión de la institución de renovar su compromiso con la ciudad. Sorprendiendo a los vecinos que esa fin de semana disfrutaban junto a sus familias y amigos de la costanera.






En el barrio paterno los niños y sus maestras pintaron y dejaron plasmado un mural con un claro mensaje esperanza y fe para los vecinos de la ciudad que transitan diariamente por el lugar. 



A la siguiente semana en el barrio guido se organizó una jornada de recreación y cine, donde no solo se buscó sembrar esperanza y fe sino que también puedan conocer lo que Dios ha hecho y sigue haciendo en las vidas de los jóvenes. 












Pero el cronograma de actividades continuo con el correr de los días y fue el turno de un grupo de mujeres del CCE estuvieron en el barrio Las Flores entregando de ropa y bendiciendo a los vecinos. 






Al tiempo que un grupo de hombres también estuvieron entregando ropa pero en este caso lo hicieron en San Javier. 




Durante este último fin de semana el CCE ha multiplicado sus espacios y una de las primeras actividades fue la de un grupo de jóvenes quienes estuvieron pintando el interior de un jardín del barrio guido 


















y por la tarde los pre-adolescentes se encontraron en los jardines del ministerio donde pudieron compartir un buen momento con otras pre-adolescentes dando a conocer lo que Dios ha hecho en ellas y sus familias. 







Cabe mencionar que todas actividades son autofinanciada, organizadas y llevadas a cabo por el CCE, las cuales buscan dar sembrar entre en los niños, pre-adolescentes, adolescentes, jóvenes y a los matrimonios algo tan importante como lo es la Esperanza. Y es que los resultados siempre dependen de la fe de cada una de las personas y este es el elemento esencial para lograr dar forma a toda adversidad o dificultad que a diario le toca vivir a cada uno de los ciudadanos.


Referencia:
Fotos Extraidas de la pagina del Centro Cristiano Esperanza en Facebook


Te Esperamos Todos los Martes, Jueves y Domingos 19 horas.



viernes, 26 de febrero de 2016

Jornada de Esperanza y Fe en el Barrio Guido

Este Miércoles 24 de Febrero llevamos adelante junto a una de las barcas Jóvenes del CCE Viedma una tarde de recreación y cine en el Barrio Guido. Por eso queremos agradecer a la gente de la Casita de Nehuen, al Taller De Ajedrez que se hicieron presente y nos estuvieron acompañando. A Carlos Aciar, la Familia Dutra, a Piny Panqui por colaborar con esta jornada. 

Buscamos no solo sembrar esperanza y fe sino que puedan conocer y saber lo que Dios ha hecho y sigue haciendo en nuestras vidas.

Este es solo el comienzo ya que con el grupo de Jóvenes seguiremos multiplicando estos espacios en otros barrios de Viedma y Patagones. 

Dios Es Un Dios de Oportunidades y siempre tendrá una mano extendida para vos. 

Activa Tu Fe en El. 

Comparto algunas imágenes de la actividad: 























Te Invito a mirar este vídeo de Testimonios de Vida!
Siempre Podemos Podremos dar forma a las circunstancias que atravesamos 



Te Invito a poder acercarte al CCE Viedma 

Domingo Reuniones 20 Horas 




Visita la pagina del CCE Viedma en Facebook


lunes, 15 de febrero de 2016

Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil


La prevención no es menos importante que el tratamiento. A la hora de lidiar con una enfermedad hay que estar atentos a todo: a los síntomas, a los tiempos y a los tratamientos recomendados.

Hoy es el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, que fue fijado en 2001 en Luxemburgo con una intención clara: sensibilizar y concientizar a la comunidad sobre la importancia de esta problemática y de la necesidad de un diagnóstico inmediato y de un tratamiento adecuado.

Por eso, es importante estar informados y consultar ante cualquier síntoma que aparezca. Sin dudas, el conocimiento es una de las mejores herramientas a la hora de dar batalla.

Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil: saber para estar atentos


Según el médico especialista en Oncología Alejandro Turek, algunas de las señales que podrían indicar que algo no anda bien son:

el cansancio extremo

la palidez de piel y mucosas

la fiebre

los sudores nocturnos

la pérdida de peso sin razón aparente

el aumento de tamaño de los ganglios

los cambios en los ojos

la sensación de plenitud luego de ingerir escasa cantidad de alimentos

la inflamación y/o dolor abdominal

la tos persistente

la ronquera

la dificultad respiratoria

el dolor óseo o muscular intenso

los vómitos

el dolor de cabeza que dura más de lo habitual


El cáncer infantil en el país

Según el Registro Onco-pediátrico Hospitalario Argentino, cada año se diagnostica cáncer a alrededor de 1.270 chicos con una tasa de incidencia de 124 por millón. Los tumores más frecuentes en menores de 15 años en la Argentina son las leucemias agudas (30-40%), los tumores cerebrales (20%) y los linfomas (13%).

El aumento en la sobrevida (65% en la Argentina según estadísticas oficiales) de los niños con cáncer se debe al diagnóstico temprano, el tratamiento adecuado y el cuidado integral del paciente en servicios especializados.

Sin embargo, los niños aún llegan al diagnóstico con tumores avanzados, cuando las posibilidades de curarlos son más difíciles. Además, según cada tumor, estos niños necesitan distintos niveles de complejidad diagnóstica y terapéutica la cual no se encuentra accesible de igual manera en todas las regiones del país.

Es importante informarse al respecto.



Referencia:
La Nacion

domingo, 14 de febrero de 2016

Conocé a Guillermo Gambetta, el restaurador de bicicletas que ayuda a los que más lo necesitan

En Ruedas Populares recompone bicis en desuso y se las hace llegar a quienes no pueden comprarse una.



El Oficio de Jugar


Guillermo creció con cuatro hermanos varones varios años más grandes que él. También fue el primero y el único de los cinco hijos que tuvo bici propia. "Con la primera bici recorría el barrio de punta a punta. Eso para mí era escapar de la rutina, andar solo y sentir independencia". Fan de las dos ruedas, a los 12 años empezó a dar una mano en la bicicletería de unos vecinos. Así aprendió el oficio, al que por mucho tiempo solo tuvo como hobby.

Guille hizo de todo. Fue empleado, paseador y entrenador de perros, bartender. Casi pisando los 30, mientras trabajaba en un bar, uno de sus hermanos enfermó de cáncer. Y como si reconectarse con su infancia hubiera sido el salvoconducto para la angustia, recuperó una bici antigua, la restauró y la empezó a usar para ir y venir de su casa al trabajo. Ochenta minutos diarios de pedaleo fueron, para él, "la mejor terapia". Entretanto, su hermano empeoró, hasta que finalmente murió. "Tenía 40 años. Y yo pensé: '¿Qué hago? ¿Cómo quiero vivir? ¿Quiero dedicar 12 horas de mi día a algo que no me apasiona?'". El "no" fue contundente. Así que renunció al bar y se dedicó a ese oficio que hasta entonces había sido un pasatiempo. En febrero de 2013, vio la luz su negocio Bicicletas Populares. "Transformé el dolor en algo positivo, alegre", dice.


Al año de arrancar con Bicicletas Populares, decidió darle un plus. Le parecía genial que lo que él había tenido de chico también lo tuvieran otros. Así craneó La Rueda Popular, un proyecto que tracciona con May, su novia.


"El objetivo es hacer llegar bicicletas a gente que no tiene el recurso para comprarlas. Prioridad: chicos que nunca tuvieron una, chicos que la necesitan para ir a la escuela o adultos que la usan para ir a trabajar". La mecánica es sencilla: aparece alguien que quiere donar una bici, Guillermo la publica en Facebook y la cosa empieza a girar. Si es necesario, la repara y la pone a punto. Ofertas y pedidos le llegan por mail o mensaje privado, él analiza la situación y, cuando la bici encuentra su "pareja", se concreta el encuentro. ¿Qué lo mueve? No lo tiene muy claro, pero arriesga: "Hay que ayudar al otro en todo lo que se pueda, porque la ayuda va y viene. Yo la recibí de mis clientes en el momento más difícil que pasé en mi vida, el afecto de toda esa gente vino a través de la bicicleta". Ya lleva entregadas 200 bicis. Cuando viajan al interior del país en encomienda, él -y también amigos y clientes- dona la plata del envío. "De las ganancias de Bicicletas Populares, el 10% se destina a La Rueda".La próxima meta es multiplicar la acción en otros lugares. Hace poco, viajó a entregar diez bicis a una escuela de fútbol de un paraje de Río Negro. "El profe de la escuelita le preguntó a uno de los chicos para qué iba a usarla. 'Para ir a la escuela', le contestó el nene. Ahí entendí que al pibe que le das una bici le estás dando movilidad, la posibilidad de que se pueda subir a algo y se vaya, de salir de donde está, libertad".

Así Lo Conocimos 

A la redacción de OHLALÁ! nos llegó el pedido de una bici para Donato, un nene de 6 años que jamás había tenido una. Nos recomendaron ponernos en contacto con Guillermo. Fue hablar con él un día y tener la bici lista tres días después. Nueva, azul, hermosa. Ver la felicidad de ese nene al pedalear su primera bici es la más clara confirmación de que el proyecto de Guillermo vale mucho la pena.


El Oficio de Revivir Bicicletas 



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Para contactarse en Twitter:




Referencia:
La Nación
Los Andes
Revista OHLALÁ!